Crisis y encrucijada de la industria de componentes de automoción

    Estudio 87 que recoge el trabajo realizado conjuntamente con el Instituto de Estudios Sociales y Económicos sobre la Industria, por Fahd Boundi y Gabriel Flores, economistas y colaboradores de la Fundación 1 Mayo, en el que se analiza la complejidad de la situación y el horizonte del sector en las próximas décadas. [DESCARGAR PDF]

    04/09/2014.
    Crisis y encrucijada de la industria de componentes de automoción

    Crisis y encrucijada de la industria de componentes de automoción

    Más allá del repunte de ventas y producción en los primeros meses de 2014, el mercado europeo de automoción sigue inmerso en la crisis. El sector, no sólo se ha visto afectado por la crisis financiera que estalló en EEUU en 2007 y se extendió con gran rapidez y capacidad destructiva por el conjunto de las economías del mundo capitalista desarrollado; se trata también de una crisis particular, previa a la crisis financiera global, que impactó en el denso tejido empresarial europeo que se integra en la compleja y globalizada cadena de producción del conjunto de industrias involucradas y que es estrechamente dependiente del ciclo económico del sector. En Europa, las industrias de automoción suman ya, entre 2008 y 2013, seis años seguidos de retroceso. Existe un claro e importante exceso de capacidad productiva y el evidente desplazamiento de inversiones hacia los países emergentes está lejos de haber terminado, lo que provoca fuertes tensiones y el mantenimiento de riesgos de deslocalización de ensambladores y fabricantes de equipos y componentes. La situación y el horizonte del sector en la próxima década son enormemente complejos. Especialmente en Europa y, como consecuencia, en España. El sector está en el centro de un huracán de presiones e intereses que tienen que ver con la inevitable sustitución progresiva de las energías fósiles y con los evitables impactos medioambientales de las emisiones de gases de efecto invernadero de las que el transporte por carretera de personas y mercancías es uno de los principales responsables. Por otro lado, las exigencias de la demanda de mejores prestaciones, mayor calidad, reforzamiento de la seguridad  y más eficiencia en el consumo energético suponen un mayor esfuerzo innovador que no puede repercutirse a los precios de venta, dada la situación del mercado. Así, los mayores gastos e inversiones en I D i que requieren esas mejoras exigen una mayor eficiencia que en parte descansa en nuevos sistemas de organización y más progreso técnico. La situación provoca tensiones que se trasladan al interior de las empresas, sobre los costes laborales y las condiciones de trabajo, y a lo largo de la cadena de valor, desde los ensambladores a los proveedores de partes y componentes y, entre éstos últimos, desde los grandes grupos de más alto nivel hacia las miles de pequeñas empresas que suministran piezas a los proveedores de más nivel. Reforzar el sector de automoción en España es clave en el incierto porvenir industrial de la economía española y, de forma más inmediata, a la hora de perfilar qué salida de la crisis actual va a prevalecer. Una salida conservadora basada en la austeridad y una presión permanente sobre los costes laborales para asegurar una competitividad vía precios que permite aumentar las ventas exteriores, pero impide la mejora de la demanda doméstica y, en consecuencia, el crecimiento. O una salida progresista que promueva un reforzamiento industrial basado en la modernización de estructuras y especializaciones productivas que aseguren el progreso técnico y permitan un crecimiento económico sostenible que resulte compatible con el aumento de la capacidad de compra de los salarios, la generación de empleos más sólidos y de mayor calidad, la reactivación de la demanda doméstica y el equilibrio de las cuentas públicas y exteriores. Autoridades políticas, sindicatos, patronales, partidos y ciudadanía están abocados a decidir qué proceso de reindustrialización va a prevalecer en la economía española y qué Europa se requiere para acompañar a un fortalecimiento industrial que, por una vía u otra, está obligada a emprender la economía española. Ya hay varias propuestas de reindustrialización sobre la mesa y, más concretamente, diversos planes de reforzamiento del sector de automoción. Este estudio, que concentra su atención en las industrias de componentes, pretende proporcionar la información básica que requiere un debate público sobre esos planes que hasta ahora ha quedado reducido a círculos muy reducidos directamente implicados e interesados en el porvenir del sector. El trabajo se articula en torno a tres capítulos que dan cuenta de otros tantos aspectos que pretenden aportar la información, el análisis y las reflexiones imprescindibles para conocer un sector ciertamente significativo en la industria española que resulta decisivo en el diseño de la política industrial. El primer capítulo concreta el marco general y específico en el que se desenvuelve la industria de partes y componentes y sus estructuras y límites. El segundo capítulo es una radiografía del sector español de componentes que ofrece las principales cifras y puntos de inflexión de su evolución en los últimos años y las tendencias que lo caracterizan. El tercer capítulo se centra en el análisis del ajuste realizado por el sector y las expectativas a medio plazo que cabe esperar de la actual situación.

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