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Fundación 1º de Mayo // 9 de julio de 2025

El periodismo bajo presión: los riesgos psicosociales en las redacciones afectan especialmente a la salud laboral de las mujeres

El trabajo periodístico está marcado por una profunda precariedad laboral, cargas emocionales constantes y jornadas impredecibles. Pero cuando se aplica la perspectiva de género, la realidad se vuelve aún más compleja: las mujeres sufren de forma más intensa los efectos de estos riesgos, enfrentando menor reconocimiento, mayor carga emocional, techos de cristal y discriminación estructural.

La Fundación 1º de Mayo en colaboración con CCOO, ha puesto en marcha el proyecto “Prevención primaria de los riesgos laborales psicosociales con perspectiva de género en las redacciones de prensa diaria”, financiado por la Fundación Estatal para la Prevención de Riesgos Laborales. Su objetivo es visibilizar, prevenir y transformar las condiciones laborales que afectan a la salud mental y al bienestar de quienes ejercen el periodismo, poniendo en el centro los impactos específicos sobre las mujeres.
Una doble exposición: a los riesgos y a las desigualdades. Las personas que trabajan en los medios de comunicación tienen una alta exposición a riesgos psicosociales: presión por la inmediatez, plazos cortos, falta de apoyo, conflicto entre la vida personal y profesional, inseguridad laboral, bajo apoyo organizativo, falta de reconocimiento y de autonomía y una precariedad asumida como parte del oficio. “La principal lacra a la que nos enfrentamos los periodistas son los sueldos bajos que se están pagando” afirmaba Silvia Intxaurrondo en una entrevista reciente.

A esta realidad se suma la desigualdad de género:

  • Las mujeres acceden en peores condiciones a la profesión.

  • Ocupan menos puestos de decisión y reciben menos reconocimiento por su trabajo.

  • Asumen una mayor carga emocional y tareas invisibilizadas (seguimiento de agenda social, redacción de obituarios, cuidado de fuentes).

  • Son más vulnerables al acoso y la violencia, tanto dentro como fuera de las redacciones.

  • Conciliar vida laboral y familiar sigue recayendo de forma desigual sobre ellas.

 

Este proyecto apuesta por la prevención primaria: intervenir sobre las causas estructurales de los riesgos, no sobre los síntomas individuales. Se parte de la premisa de que la salud mental en el trabajo no depende de la resiliencia de cada persona, sino del modo en que se organiza el trabajo y, por tanto, para mejorarla es necesario poner en marcha cambios organizativos reales:

  • Reparto más justo de tareas y cargas de trabajo.

  • Eliminación de discriminaciones salariales y de promoción profesional.

  • Establecimiento de tiempos de desconexión y conciliación real. Incorporación de protocolos frente al acoso y la violencia. 

  • Participación activa de las mujeres en la toma de decisiones

 

Queremos impulsar una cultura preventiva con enfoque de género a través de la formación, la acción sindical y la negociación colectiva. Este proyecto será una herramienta para:

  • Evaluar los riesgos psicosociales con mirada feminista.

  • Visibilizar cómo se cruzan el género, la edad, la precariedad y la estructura jerárquica.

  • Proponer medidas preventivas organizativas adaptadas a la realidad del sector.

  • Dotar a la representación sindical de instrumentos eficaces para intervenir.

 

Queremos que hablar de salud mental en las redacciones no sea un tabú, y que hacerlo con perspectiva de género sea la norma, no la excepción. El periodismo necesita condiciones de trabajo seguras, dignas y equitativas. La prevención de riesgos laborales psicosociales no es solo una cuestión de salud, es una condición para que la libertad de información sea ejercida con responsabilidad, sin miedo y sin desigualdad.


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