La Fundación 1º de Mayo denuncia la agresión militar de Estados Unidos contra Venezuela y alerta del riesgo de una escalada de violencia

    Desde la Fundación 1º de Mayo denunciamos con rotundidad la agresión militar de Estados Unidos contra Venezuela, así como el secuestro de su presidente, hechos que constituyen una violación flagrante del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas

    05/01/2026.
    Imágenes de los bombardeos sobre Caracas (Venezuela)

    Imágenes de los bombardeos sobre Caracas (Venezuela)

    Desde la Fundación 1º de Mayo denunciamos con rotundidad la agresión militar de Estados Unidos contra Venezuela, así como el secuestro de su presidente, hechos que constituyen una violación flagrante del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas. El uso unilateral de la fuerza contra un Estado soberano confirma una deriva belicista e imperialista que desprecia el multilateralismo, debilita el sistema internacional basado en normas y pone en grave riesgo la estabilidad regional y global.

    La imposición militar no puede ni debe presentarse como vía para defender la democracia o los derechos humanos. Las democracias no se imponen por la fuerza. La guerra destruye vidas, multiplica el sufrimiento de la población civil, empobrece a la clase trabajadora y somete a los pueblos a la lógica de la violencia, el saqueo de recursos y la ley del más fuerte. América Latina y el Caribe no son el patio trasero de nadie, y cualquier intento de reinstaurar esa lógica colonial supone una amenaza para la paz internacional.

    La Fundación 1º de Mayo expresa su profunda preocupación por las consecuencias inmediatas y futuras de esta agresión, que puede desencadenar una espiral de violencia en el conjunto del territorio venezolano, con impactos directos sobre la población civil, el empleo, las condiciones de vida y los derechos laborales, así como una posible desestabilización de toda la región. La experiencia demuestra que la injerencia militar no resuelve conflictos políticos ni sociales, sino que los agrava y prolonga.

    Frente a esta situación, reiteramos nuestra condena a la agresión militar de Estados Unidos contra Venezuela y al secuestro de su presidente, violación flagrante del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas.En las últimas horas, tanto la Unión Europea como el Gobierno de España, junto a varios países de América Latina, han emitido comunicados llamando a la contención, al diálogo y a evitar una escalada del conflicto. Estos pronunciamientos suponen un paso necesario para reafirmar la vigencia de la legalidad internacional, pero resultan insuficientes si no van acompañados de una defensa firme y coherente del multilateralismo y del rechazo explícito al uso unilateral de la fuerza contra un Estado soberano. 

    Desde una perspectiva sindical e internacionalista, reafirmamos nuestro compromiso con la autodeterminación de los pueblos, la resolución pacífica de los conflictos, el fortalecimiento del multilateralismo y el papel central de la Organización Internacional del Trabajo y del diálogo social como herramientas para avanzar hacia sociedades más justas e igualitarias. La defensa del trabajo decente, de los derechos humanos y de la democracia no puede hacerse desde la guerra ni desde la imposición.

    En este contexto, la Fundación 1º de Mayo anuncia la publicación de un dossier especial en la revista Por Experiencia, que abordará esta agresión y sus implicaciones desde un enfoque riguroso y crítico, con artículos especializados sobre derecho internacional, paz, relaciones laborales, geopolítica y el impacto de los conflictos armados sobre la clase trabajadora y los derechos sociales.

    No en nuestro nombre. No a la guerra. Sí a la paz, la legalidad internacional y la solidaridad entre los pueblos.