Publicada la Resolución de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática

La Mina de la Camocha. Lugar de memoria democrática

    El pasado 18 de junio de 2026 el BOE publicó la Resolución 12 de junio de 2026 de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática por la que se declaraba Lugar de Memoria Democrática la Mina de la Camocha

    22/06/2026.
    Casimiro Bayón y un compañero en la mina la Camocha. [s.d.]. Colección de fotografías del Archivo Historia del Trabajo de la Fundación 1º de Mayo

    Casimiro Bayón y un compañero en la mina la Camocha. [s.d.]. Colección de fotografías del Archivo Historia del Trabajo de la Fundación 1º de Mayo

    La Mina la Camocha fue una explotación minera de carbón situada en el Concejo asturiano de Gijón activa desde 1935 hasta su cierre en 2008, durante esos 73 años la Camocha fue protagonista de muchos episodios que son el testimonio de la historia de Asturias y de su movimiento obrero. Es la historia de la fuerza y valor de unos hombres que con el apoyo incondicional de sus familias lograron hacer frente durante los duros y difíciles años de la dictadura de Franco a la patronal e incluso al entonces Sindicato Vertical en defensa de sus derechos laborales.

    En 1957 los 1.500 mineros de la Camocha se declaran en huelga en demanda de mejoras salariales y laborales. Durante los nueve días que duró el paro, desafiaron la dictadura franquista que solía reprimir con mucha dureza las voces disidentes, nombrando una comisión de trabajadores que serían los encargados de negociar con la empresa la finalización del conflicto. Esta comisión estaba formada por trabajadores respetados por sus compañeros, pero de muy diversas ideologías y sin vinculación con el Sindicato Vertical. Allí estaban Gerardo Tenreiro (excombatiente de la División Azul), Pedro Galache (minero sin adscripción política), Francisco “el Quicu” miembro de las JOC, un minero no identificado y Casimiro Bayón (militante comunista en la clandestinidad). Su buen hacer aprovechando los pocos resquicios legales de la dictadura, dieron como resultado que sus demandas fueran atendidas por lo que la huelga resultó un éxito.

    A la Camocha le siguieron otras protestas como la de 1958, esta vez sí reprimida con una fuerte represión cuando fue declarado el Estado de Excepción en Asturias, además del destierro, destitución y el despido de muchos trabajadores. O la huelga de 1962 en Mieres, la llamada la huelgona cuya brutal represión no solo alcanzó a los implicado en los paros, sino también hacía sus mujeres pues muchas fueron también víctimas de la represión gubernamental siendo detenidas, torturadas y a las que se las rapó el pelo como escarmiento público.

    Con la Comisión Obrera de la Camocha surge lo que posteriormente se ha considerado el origen del sindicato CCOO que, aunque si bien es cierto que las comisiones de trabajadores no eran nuevas pues ya se habían constituido en otras ocasiones, el éxito de la Camocha estuvo en la resistencia de una nueva generación de mineros que se opuso a la intransigencia sindical de la dictadura y a la unidad y solidaridad de la comarca minera que apoyó sus reivindicaciones. Su comisión de trabajadores fue el ejemplo a seguir en las posteriores luchas laborales obteniendo dichas comisiones el reconocimiento tanto de algunas empresas como del gobierno en las negociaciones. 

    Este, podríamos llamar incipiente movimiento sindical que fueron las comisiones obreras asturianas fue cobrando más fuerza gracias a la unidad y movilización de los trabajadores en demanda de sus derechos, sin embargo y ante la poca efectividad de las autoridades por frenarlo dará lugar a la ilegalización de las Comisiones Obreras en 1967. 

    Con la Declaración como Lugar de Memoria Democrática a la Mina de la Camocha se pone de manifiesto la memoria y el reconocimiento de las movilizaciones de sus trabajadores en defensa de sus derechos laborales y las libertades democráticas en una época en que la legislación represiva del franquismo donde, haciendo uso de la violencia, se cercenaba el derecho de reunión, el derecho de asociación y de derecho huelga que hoy disfrutamos y de los que somos herederos.