Nuevo estudio del Observatorio de la Negociación Colectiva

La estructura de los convenios condiciona salarios, jornada y estabilidad laboral advierten en un estudio CCOO y la Fundación 1º de Mayo

    CCOO y la Fundación 1º de Mayo presentan un estudio sentado en la articulación y concurrencia de la negociación colectiva, basado en convenios colectivos firmados entre 2023 y 2024, realizado por más de 50 docentes del ámbito del Derecho Laboral y la Seguridad Social

    24/06/2026.
    Presentación del estudio Observatorio de la Negociación Colectiva 2023-2024

    Presentación del estudio Observatorio de la Negociación Colectiva 2023-2024

    El estudio se presentó en una jornada que fue inaugurada por el secretario general de CCOO, Unai Sordo, junto con el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, contando con la participación de especialistas en Derecho del Trabajo y Seguridad Social, representantes sindicales y personas expertas del ámbito académico.

    En la jornada se presentaron los resultados de la investigación que durante 2025 ha llevado a cabo el Observatorio de la Negociación Colectiva de CCOO (Fundación 1º de Mayo y Secretaría de Acción Sindical y Transiciones Estratégicas, de CCOO). 

    La investigación ha integrado 8 equipos multidisciplinares, contando, en total con un equipo de más de 55 investigadores e investigadoras de distintas universidades españolas, que han analizado, con una misma metodología pero con diferentes y enriquecedoras perspectivas, el sistema español de negociación colectiva sectorial centrado en la articulación y concurrencia de tres materias específicas: contratación, salario y tiempo de trabajo.

     

    Desde el punto de vista metodológico, el estudio se centra en el análisis de 655 convenios colectivos firmados durante 2023 y 2024, principalmente, de distintos sectores económicos, concluye que la forma en que se articula la negociación colectiva tiene efectos directos sobre aspectos esenciales como los salarios, la jornada de trabajo o la estabilidad en el empleo.

    La reforma laboral de 2021 tuvo efectos no sólo en la temporalidad de los contratos sino también en la negociación colectiva, devolviendo el protagonismo al convenio sectorial en materia salarial y reduciendo las desigualdades entre empresas y territorios. 

    A este respecto, el Observatorio señala que la eliminación de la prioridad salarial de los convenios de empresa en la reforma de 2021 ha reforzado el papel del convenio sectorial como garantía mínima de derechos salariales, al eliminar la prioridad aplicativa del convenio de empresa en materia retributiva. Este cambio ha tenido un claro efecto recentralizador, particularmente visible en sectores intensivos en mano de obra y con elevada competencia en costes.

    La investigación también identifica una creciente necesidad de la negociación colectiva en la regulación de los contratos fijos discontinuos desde 2022. Los convenios más desarrollados incorporan ya mecanismos específicos sobre llamamientos, antigüedad, reincorporación o transparencia en la gestión de las campañas productivas, para intentar reforzar la estabilidad laboral. Pero esto se habrá de reforzar con una mejora en la regulación normativa desde el diálogo social.

    En materia de jornada, el estudio observa una tendencia generalizada hacia una mayor flexibilidad en la distribución del tiempo de trabajo. Señalando que en los sectores más fragmentados aumenta la incertidumbre sobre la organización del tiempo de trabajo.

    Entre sus recomendaciones, el Observatorio plantea reforzar el papel vertebrador de los convenios sectoriales, mejorar la coordinación entre distintos niveles de negociación, reducir las asimetrías territoriales injustificadas y avanzar hacia estructuras negociadoras capaces de ofrecer respuestas homogéneas a los cambios productivos y organizativos del mercado de trabajo.

    Este ambicioso análisis aspira a abrir un debate necesario sobre el modelo de negociación colectiva a desarrollar, para hacer frente a los retos laborales, tecnológicos, económicos, medioambientales y demográficos a los que se está enfrentando nuestro sistema productivo, sobre la base, siempre, de la mejora de las condiciones materiales de la clase trabajadora.