“Que mi nombre no se borre en la Historia”

5 de agosto de 1939: fusilamiento de Las Trece Rosas

    Las Trece Rosas es el nombre con el que conoce a catorce jóvenes madrileñas fusiladas en las tapias del cementerio de La Almudena tras un consejo de guerra. Carmen Barrero Aguado, Martina Barroso García, Blanca Brisac Vázquez, Pilar Bueno Ibáñez, Julia Conesa Conesa, Adelina García Casillas, Elena Gil Olaya, Virtudes González García, Ana López Gallego, Joaquina López Laffite, Dionisia Manzanero Salas, Victoria Muñoz García y Luisa Rodríguez de la Fuente. 

    04/08/2026.
    Colección de carteles del Archivo de Historia del Trabajo (AHT). Fundación 1º de Mayo

    Colección de carteles del Archivo de Historia del Trabajo (AHT). Fundación 1º de Mayo

    Este simple listado, con trece nombres de mujer, a priori no significan nada. Sin embargo, el 5 de agosto de 1939 fueron trece de las sesenta y cinco personas fusiladas sentenciadas a muerte en el consejo de guerra sumarísimo celebrado el día anterior en Madrid.

    En realidad, a este listado hay que añadir un nombre más el de Antonia Torre Yela que, por un error burocrático, fue fusilada el 19 de febrero de 1940.

    Al hilo de la ocupación por el ejército franquista, las nuevas autoridades se entregan a la venganza del que fuera el Madrid resistente. Tras ser detenidas, por el simple hecho de estar vinculadas a las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU), serán torturadas y encarceladas en la prisión de mujeres de Ventas. En su sentencia les consideran responsables de un delito de adhesión a la rebelión y es que con las nuevas leyes dictadas por el “Nuevo Estado” todos los partidos o agrupaciones políticas que integraban el Frente Popular quedaban fuera de la ley.

    En la desarticulación de la JSU madrileña en el verano de 1939, jugó un papel relevante Roberto Conesa, un policía amargamente recordado por todos aquellos militantes antifranquistas que cayeron en manos de la Brigada Político Social y fueron trasladados a la Dirección General de Seguridad.

    En recuerdo de “Las Trece Rosas” hoy 5 de agosto queremos visibilizar sus nombres y su memoria, haciendo que no se borren como pedía Julia Conesa en una carta a sumadre el día que murió.