Una nueva ignominia del Ayuntamiento de Madrid

    A propuesta de la extrema derecha de Vox y con el respaldo de Ciudadanos y del PP, el pleno del Ayuntamiento de Madrid ha aprobado la eliminación del callejero de la capital de los nombres de los socialistas Francisco Largo Caballero e Indalecio Prieto. También desaparecerá una placa conmemorativa relativa al primero. La resolución insta asimismo al Gobierno a retirar las estatuas de ambos dirigentes históricos ubicadas en Nuevos Ministerios. El arsenal argumentativo esgrimido en el que sostienen la resolución está literalmente tomado de la historiografía franquista de primera hora, recuperada posteriormente por historiadores aficionados revisionistas del pasado. Es decir, un cúmulo de patrañas y manipulaciones sobre la historia de la Guerra Civil y de la Dictadura. Para coronar el discurso los tres grupos políticos han apelado a la Ley 52/2007, la conocida como Ley de Memoria Histórica. Lógicamente, retorciéndola.

    30/09/2020.
    Largo Caballero

    Largo Caballero

    La defensa de la proposición la ha efectuado el concejal de Vox Javier Ortega Smith, un admirador confeso de Falange y de su fundador, José Antonio Primo de Rivera. En su inventiva el concejal de extrema derecha ha sacado a pasear las checas –uno de sus recursos discursivos favoritos- y ha tildado de criminales a Largo Caballero y a Prieto. Al primero le ha endosado crímenes de los que nunca participó o sencillamente inventados. Al segundo le ha atribuido un robo inexistente.

    Tanto Prieto como Largo Caballero fueron ministros de la II República y éste último presidente del Gobierno de la misma. Esto es, fueron autoridades de un régimen legítimo y legalmente constituido. Largo Caballero, al frente del Ministerio de Trabajo entre 1931 y 1933, impulsó una extensa acción en materia de legislación social y laboral. Hasta el punto de que su obra suele considerarse por parte de los juristas del laboralismo, como el momento inaugural del Derecho del Trabajo. Largo Caballero estuvo asimismo preso en un campo de concentración nazi. De manera que la mayoría de la corporación madrileña se alinea ahora con los victimarios del holocausto, en lugar de con sus víctimas.

    Desgraciadamente llueve sobre mojado, pues no es la primera vez que al gobierno municipal capitaneado por Martínez Almeida atenta contra la dignidad de las víctimas de los crímenes del franquismo y la memoria democrática. En efecto, con anterioridad ya eliminó los nombres de los más de dos mil madrileños fusilados en el Cementerio del Este (hoy de la Almudena) de la placa conmemorativa erigida por la anterior corporación de Manuela Carmena.

    Las víctimas de la dictadura, sus familiares y el movimiento memorialista han de emplearse a fondo para torcer el rumbo revisionista del Ayuntamiento de la capital. Es asimismo el momento para que el Gobierno actúe con determinación llevando adelante la Ley de Memoria Democrática. Debe asegurarse de que las víctimas de la dictadura definitivamente puedan acceder a los derechos a la verdad, a la justicia, a la reparación y a la garantía de no repetición que legítimamente les asiste. Esperan desde hace mucho.

    Documentación asociada
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