11 de julio 50 aniversario de la Asamblea General de Comisiones Obreras

Un hito central en la historia de CCOO

    En abril de 1976 la Unión General de Trabajadores celebró su 30 congreso, con autorización gubernamental. Comisiones Obreras solicitó permiso para reunir, también en Madrid, una Asamblea General en la que participarían unos 2.000 delegados y delegadas entre los días 27 a 29 de junio. Pero el ministro Manuel Fraga Iribarne, vicepresidente del Gobierno y ministro de la Gobernación denegó el permiso

    09/07/2026.
    Asamblea de Barceloa 1976. Imágenes AHT de la F1M

    Asamblea de Barceloa 1976. Imágenes AHT de la F1M

    Esa decisión se alineaba con el afán de mantener a la moribunda Organización Sindical Española (OSE), el sindicato vertical franquista, al menos hasta encontrar una salida que no permitiera el predominio de las Comisiones Obreras en la escena social. Intento inútil, pues CCOO había promovido la galerna de huelgas entre diciembre de 1975 y marzo de 1976 que contribuyó al hundimiento de la operación continuista del gobierno Arias-Fraga.

    El día 3 de julio el rey nombró presidente del Gobierno a Adolfo Suarez quien, empujado por la movilización social, terminaría por negociar con la oposición democrática una “ruptura pactada” para desmontar el Régimen.

    Comisiones Obreras siguió adelante con los preparativos de la Asamblea, y decidió hacerla en Barcelona reduciendo el número de participantes a 650. En todas las regiones se eligieron delegados y delegadas en asambleas, precedidas de asambleas en las empresas y en las coordinadoras de ramas.

    En Madrid, la iglesia de la Fuensanta albergó a dos mil representantes, que ratificaron la composición de la delegación madrileña. La policía que había rodeado la iglesia no se atrevió a desalojarla. Allí hablaron Marcelino Camacho, Tranquilino Sánchez, José Torres, Adolfo Piñedo, Jerónimo Lorente, Javier García y Paco García Salve.

    En el País Vasco, donde había dos coordinadoras de Comisiones Obreras, la CONE y la CECO, se aceleró el proceso de unidad de cara a la Asamblea General, y finalmente se plasmaría a la vuelta de Barcelona constituyendo las Comisiones Obreras de Euskadi (COE).

    La CONC de Cataluña había solicitado permiso para reunirse en el Palacio de Deportes de Barcelona, pero al no autorizarse se hizo el 17 de junio en una iglesia de Hospitalet de Llobregat, con una asistencia de 1.200 trabajadores y trabajadoras. Hablaron en el acto algunos de los más destacados líderes catalanes como Cipriano García, José Luis López Bulla, Agustí Prats, Paco Frutos o Esteban Cerdán.

    El 20 de junio se hizo en Pontevedra la V Asamblea Nacional de Comisiones Obreras de Galicia con 300 delegados. El 2 de julio en la iglesia de Roces (Gijón) se reunió la Asamblea Regional de Asturias, previa a la nacional, en la que contó con más de 700 delegados. El 22 de junio en Valladolid, con 300 delegados. En Gran Canaria, el 3 de julio, 150 delegados aprobaron la creación de un organismo unificador del archipiélago, la Comisión Obrera Canaria. Y también en Sevilla (donde entre otros serían delegados Fernando Soto, Eduardo Saborido, Paco Acosta y Fernando Zamora), Zaragoza, Valencia…

    Nadie confiaba que el nuevo ministro de Gobernación, Rodolfo Martín Villa, hiciera la vista gorda por lo cual se tomaron medidas para que al menos la policía no detectara la reunión antes de que esta comenzara.

    La llegada de los asistentes fue bastante accidentada, con muchas averías en las carreteras. Otros no llegaron: de hecho, la cifra de delegados y delegadas presentes fue inferior a la prevista. El Secretariado había acordado, en previsión de que hubiera detenciones, que varios de sus miembros permanecieran en un local aparte durante la sesión de la mañana.

    La Asamblea se celebró en un local anexo a la iglesia de Sant Medir, en el barrio de Sants, en una sala escasa de metros y sobrada de temperatura. El moderador de la Asamblea, Cipriano García, propuso diez puntos, pero los que polarizaron las discusiones fueron dos. El punto 3 sobre “reforzamiento organizativo” cuyo ponente fue Juan Muñiz Zapico Juanín y el punto 7 sobre la alternativa y la unidad sindical del que fue ponente Julián Ariza.

    En la Asamblea participaron Nuria Casals, por el Metal de Catalunya y Carmen Fraile, por el Textil de Madrid. Ambas defendieron la necesidad de un trabajo sindical específico de cara a las trabajadoras. No sería hasta la reunión del Consejo Confederal del 18 de septiembre de 1977, cuando se crearía la Secretaría Confederal de la Mujer, siendo Begoña San José la primera titular de la misma.

    El libro Asamblea General de CCOO Barcelona 1976, elaborado por el equipo de redacción de GDS y publicado por Editorial Laia, recoge un amplio resumen de los debates en la Asamblea. 

    Los acuerdos que se adoptaron en Barcelona reforzaron notablemente a CCOO y con la emisión de un millón de bonos (el pre-carnet sindical) se vinculaba ya individualmente a quienes optaban por el sindicato.

    El día 28 de septiembre el pleno del Secretariado acordó proponer la “sindicalización” de CCOO, que debía de ratificar el órgano máximo, la Coordinadora General.

    El día 17 de octubre de 1976 la Coordinadora General, lo aprobó en la reunión celebrada en el local de los abogados de la calle de Atocha, 55, tercera planta, en Madrid. Lo órganos de dirección tuvieron que adaptarse. Marcelino Camacho, desde la Asamblea de Barcelona “responsable del Secretariado” pasó a ser secretario general.


    Imágenes: Archivo de Historia del Trabajo de la Fundación 1º de Mayo

    Documentos anexos: Biblioteca de la Fundación 1º de Mayo